martes, 3 de abril de 2012

Y desde ese todas las veces


Después de mirar el jardín,
esta mañana, regrese lentamente,
y descubrí, una mirada,
suave, melancólica e ilusionada,
y ya no era yo, digo yo ahora,
sino el niño de ocho años
saliendo de casa al cole,
con su hermanita de la mano,
y entendí el porqué, de,
esas caricias con el pensamiento,
que nos regalas a cada paso,
pues es eso lo que sentí ese día
y desde ese todas las veces
que te digo hasta luego,
-gracias nena por la vida una vez más-
Y por ese esperarme con la mirada
hasta el fin de mi trayecto,
en esta hermosa vida.

A mi querida Mamá y a todas las madres del mundo entero.