domingo, 1 de julio de 2012

Nocturna lluvia de mar



Es de noche en la sombras
es la hora del noctambulo,
es rugir de olas, ahora en mis manos,
como duele la vida, es momento,
es preciso y candente la ira,
desfallece el amor, no es segura
la obsesión, ni objetar la tormenta
que los ojos despiertan en un mueble
o reloj,
ahora la lluvia acompaña al insomnio,
dotándolo de clamor, donde están
los gatos que maúllan corazón,
y no cesan los truenos, ni las aureolas del mar,
que se forman acunando las gotas,
de unas nubes que al llorar
desparraman en las olas,
unos versos de Villon, que oscuros,
se tornan mis dedos al pasar las caricias
del cabello que me citan “testa-mentar”,
un ahorcado que versa baladas,
las cuales lo van a matar,
al poder de la mente, en la imaginación
de Maupassant, ahora se alteran los cielos,
y las aves nocturnas me observan,
yo en la fría arena de playa y con la luna
sin asomar, cuantas horas descalzo,
paseando sin descansar, y pensando,
que fue del milagro, de la muerte y del mar.


Leonardo (8 de Julio MMX)

martes, 3 de abril de 2012

Y desde ese todas las veces


Después de mirar el jardín,
esta mañana, regrese lentamente,
y descubrí, una mirada,
suave, melancólica e ilusionada,
y ya no era yo, digo yo ahora,
sino el niño de ocho años
saliendo de casa al cole,
con su hermanita de la mano,
y entendí el porqué, de,
esas caricias con el pensamiento,
que nos regalas a cada paso,
pues es eso lo que sentí ese día
y desde ese todas las veces
que te digo hasta luego,
-gracias nena por la vida una vez más-
Y por ese esperarme con la mirada
hasta el fin de mi trayecto,
en esta hermosa vida.

A mi querida Mamá y a todas las madres del mundo entero.

domingo, 11 de marzo de 2012

A la luz

Sentimientos, camino,
Un encuentro, desconcierto,
Luz, destello y ojos azules,
Simplificar, rescatar,
Latidos alegres, compañía,
Sonrisa y destino,
En un sendero igual,
En los ojos serrados,
Manos y pasos,
Buscando tu boca…
Amor.

sábado, 3 de marzo de 2012

Un verbo en mal estado de sitio

El recuerdo de un beso,
desconcentrándome el paseo,
despistado y mal jugado,
me desatornillo las manos,
procurando, que no toquen mas
comedias, ni conjuguen
un verbo en mal estado de sitio,
claramente perturbado,
nostálgico y mal humorado,
adelantan mi programa
a la hora de la siesta,
despojado de vendettas
acostumbro un buen té,
en la silla de la estufa
consumiendo biblioteca,
y el recuerdo de tus dedos
es que no cesa,
las luces del día van mermando
poco a mucho,
la penumbra trae noche,
y la misma me despierta,
el constante palpitar
de tus piernas
caminado hacia mi silla,
tu mirada de guerrera,
tus deseos mitológicos,
y esa voz perturbadora
escalando mis mejillas.