martes, 19 de octubre de 2010

Antes de marchar

Con los ojos quebrados de tanto esperar,
busco en el diario de hoy una noticia local,
distraído por una jauría de “doñas”
discutiendo en mi portal,¿ qué será de ti?,
¿qué será del mar?, ¿donde quedo puerto Montt?,
donde el encuentro casual,
culpando al sol de aquel vendaval, de las suaves caricias,
del recibo, del dar, ¿qué será de mi?,
acostado en tu pecho es mi recuerdo banal,
quizás los días no pasan y aun en mi mente estas,
no existe el verso perfecto para contestar,
ni la mirada divina que me vas a clavar,
colmando todos tus sueños, que será, que será de esto,
que un día encontramos por casualidad,
alcoholizados perdidos, en algún bar,
que será, que será, del placer del encuentro matinal,
parpadeando un suspiro al despertar, acurrucado en tu espalda,
justo antes de marchar.

viernes, 8 de octubre de 2010

LA LENGUA DESCOCIDA

Espantando conclusiones, crudas de fuego,
me bebo el resto de tu cerveza
con la lengua enardecida, descontenta
y agrietada por nuestra encíclica charla,
condenada a un espiral de bien nacidas
intenciones construidas,
me despides y despido con los ojos
inundados de lejanía que calmo un simple beso,
en contantes escocidas de paciencia,
mientras tanto, el tanto anda y el poco espera,
hasta siempre ando en cuando vos decidas
ser clemencia o lejanía, lenta y mortal serian,
ambas juezas de la sabiduría, no es lo que pretendía,
es más suave mi poesía, que ansía ser humana,
y ser humana es, por no ser anti pleitesía,
me arrodillo ante el mas descortés de los humanos,
por dejarme en evidencia, a mí y a mis actos cortesanos,
cuantos vocablos mal impregnados pude suscribir
en tu vida, y espero no sea de verdad así, cuento hoy con ello,
y con tales me desvivo, por contarte mi intima avenida,
no consueles tu alegría en costumbres asumidas,
solo quiero ser inmortal en un solo corazón
y mundano en el alma de los demás, los “Latidos…”
desgarraron mis dedos aun cuando tus vestidos
arrugaban mi ceño, sin sentido digo esto
y sintiendo más que nunca, soy “Verdugo”
en mi desierto y en tu reino soy el yugo
del sentido imperceptible de mis sueños.