sábado, 25 de septiembre de 2010

Demonios

Demonios

Demonios de amanecer
descubren en oro o plata
el corrupto ser,
cavilando mentes los podrás ver,
conduciendo las locuras
de patriotas los descubrirás,
los merceros tejiendo
mañanas de pastizales
enrevesadas, manos
acusadas de piedad,
ternura y frialdad.
Traiciones del destino
marionetas del camino
amparo loco y frugal,
comida de dioses abstemios
de veracidad cómplice,
extremadamente locuaz.
Los oscuros ríen,
en su blanco mar,
cruzando la línea
inundan su paz,
masticada en suspiros
por sembrar tenazmente
una perturbada y audaz
mente que no es capaz
simplemente de saber estar.
Pestilente mundo
y malvado azar,
sea como sea, simple,
complicado o excusable,
turbante paso para el hombre,
excusa perfecta
para la destrucción,
pasatiempo rendido
a la devoción abstracta,
desordenada y cruel
del imperio roto,
del como ser fiel
a los malos aires
del vestir, categóricamente,
al pasar de todo,
consumiendo modos,
pero gente de bien.

La desean de noche
aunque de día les mata
y en tu coche de vuelta
arrancas otra suerte,
otra locura,
otra mentira,
otra despedida,
otra mañana,
otra envestida,
otra partida,
otra subida,
otra estrategia,
otra maleza,
otra realidad,
otra valentía,
consumida,
con las llamas del Rock & Roll,
en espacios duros y paralelos,
del nunca, jamás, acabar un duelo,
a gatas por el suelo
o llenando de babas
escotes de terciopelo,
de fantasmales rostros
y el neón de su fachada
fundido.

Negocias frente al espejo
un andar sereno,
en un baño público,
reconoces en el suelo
una buena cena,
preparada por tu madre,
tu esposa
o tu compañera,
que solitarias y desveladas
esperan hoy
a curar esas heridas
y al final decidas,
o por lo menos te vean
una mañana sereno
y desearte buenos días,
aunque hoy se conforman
con que llegues con vida.

A pesar de las lágrimas
de ella, no mermas
el ímpetu de estrella,
de los andrajosos lugares
que generalmente
sueles visitar,
en tu hora de escapar,
del fastidioso,
del molesto,
del incisivo,
del amargo,
del pedante,
del cansino,
del pesado,
del amargo,
del insoportable,
del grave y
del peligroso,
escrutinio de los que
valoran tu vida más
de lo que tú eres capaz,
y no te enteras
de que poco a poco
se agotan sus fuerzas
de buscar tu paz,
se van muriendo sus cuerpos,
se desenamoran sus votos
o se alejan del excremento,
al que sometes con tus rarezas.

Y al final solo te ves,
sabes que viviste al revés,
de lo que una vez soñaste,
mira ahora,
tu vida es un desastre,
no eres capaz de saber
distinguir el perfume
de una rosa o un jazmín,
de a qué sabe la luna
en un día de Abril
enredado en las manos,
de a la que la vida te trajo,
de la madre de tus hijos
o de la que hoy hace un mes
te predijo,
los demonios
buscan tu corazón,
corrompen tu intuición,
bombardean tu inestable
personalidad,
vigilan tu duda para
aterrorizar tus ideas.

Tienes que comprender
solo se vive una vez,
no te pierdas
en tu memoria de pez,
no malgastes tus horas,
no descuides tu vida,
no perturbes tu mente,
disminuye euforias,
incrementa victorias,
y recuerda atentamente
quien triunfa es el más fuerte,
el que reconoce
su estatua demente,
el que mata la ansiedad
con sólo poder respirar
y saborear,
que tiene el mundo a sus pies.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Verdugo

A un lado
el primer verso, y en segundo el resto del dictado,
acotado con dos besos de pirata traicionado,
a quien Judas miserable le canto estoy de tu lado,
complementó con grilletes un vestido bien cuidado.

Es un día ejecutable, hay buen sol y brisa fría,
canta el verdugo en plena poesía,
mientras limpia sus enceres
con espléndida paciencia,
son los gritos de un alférez
los que reclaman clemencia.

Mientras todo sigue en vilo,
son juzgados por piratas
Judas, Barba roja y una errata,
traicionados entre sí, hay mas,
o menos dos de cada, una cuerda
por tu pie o el hacha bien afilada,
no sabría que elegir si acero o caña,
pues me ordenan decidir, cuando ellos,
son los que matan, Ho mirada de marfil
no me abandones ahora, ayúdame,
en tarea tan vil y no recules la estacada,
Ya soy libre, suspiro al fin,
y me inclino a buscar agua,
y reflejo de un negro satín,
cubre mi rostro, dejando mis ojos
en plena encrucijada y alboroto popular
porque el que acabo de apagar,
fue un guerrero popular, digno hombre,
padre y buen marido, quizás!
Es momento de reincorporar la postura inicial,
de botar el agua sucia que se postula a general,
con enérgicas sentencias y sin juicio pre-mortal.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Un grito

Muy a pesar del diccionario,
voy a comentar un comentario,
es de más decir que trata
de un momento despistario,
de mi yo mas estepario,
conjugando con errata
las palabras más cegatas
que se pueden construir,
con dos coplas, un buen vino
y unos dientes de marfil,
ando hondo de trasfondo,
y vacio de peluquín,
cual zapato sin su fondo
o palmas sin arlequín,
trastabillo conjugaciones,
de verbos sin acciones
ni ganancias en Wall Street,
cuántos ojos me escucharon
sin saber bien que decir,
pero más me sospecharon
que algún día iba a huir,
con palabras dulciformes,
con pretextos desconformes
y con un: ¡hoy sos muy vil!,
menos mal que lo relato
y no me paro a desglosar
las putadas que el azar
recluto con maestría para mi,
si no, tendría que lamentar
uno a uno los paso que tuve que dar,
para llegar a este lugar
bien contento de mi vida,
recordando despedidas,
bienvenidas programadas
y ordenadas las manias,
con mis días me marchito,
con mis noches resucito
y con tus ojos soy un grito.